Decidir cómo atender a un familiar o a uno mismo frente a la pérdida de autonomía puede ser un proceso complejo y, a veces, abrumador. La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, conocida como Ley de Dependencia, surgió precisamente para garantizar que las personas que requieren apoyo en su día a día puedan recibirlo de forma digna y organizada. El Grado 1 de dependencia, o dependencia moderada, se aplica a aquellas personas que necesitan ayuda al menos una vez al día para realizar actividades básicas como asearse, vestirse, comer o desplazarse. También se reconoce cuando se requiere apoyo intermitente a lo largo del día.
Este grado se evalúa mediante el Baremo de Valoración de Dependencia (BVD), obteniéndose entre 25 y 49 puntos.

En este artículo de Ayuda-Social.es, te contamos qué ayudas puedes solicitar si te aceptan el Grado 1 de dependencia y qué opciones de apoyo social tienes disponibles.
- ¿Qué es el Grado 1 de dependencia?
- Servicios disponibles para personas con Grado 1 de dependencia
- Prestaciones económicas asociadas al Grado 1 de dependencia
- Cómo solicitar los servicios y prestaciones
- Preguntas frecuentes
- Ahora ya sabes
¿Qué es el Grado 1 de dependencia?
El Grado 1 de dependencia, también llamado dependencia moderada, corresponde a personas que necesitan asistencia puntual o diaria para realizar actividades básicas de la vida cotidiana, como asearse, vestirse, comer, desplazarse o realizar gestiones cotidianas.
La dependencia puede derivar de enfermedades, limitaciones asociadas a la edad o discapacidad, y afecta tanto a la autonomía física como a la intelectual o sensorial. Detectarla a tiempo es fundamental para recibir los apoyos necesarios y prevenir complicaciones mayores. La Ley de Dependencia establece que la atención prioritaria se centre en los servicios directos, aunque también existen ayudas económicas complementarias.
Servicios disponibles para personas con Grado 1 de dependencia
A continuación te contamos los servicio disponibles en todas las comunidades autónomas para personas que cuenten con el Grado1 de dependencia.
Ayuda a domicilio
El servicio de ayuda a domicilio permite que la persona continúe viviendo en su hogar con la asistencia necesaria para cubrir tanto las tareas domésticas como las actividades básicas de la vida diaria. En el Grado 1, la intensidad del servicio va de 20 a 37 horas mensuales, adaptándose a cada situación individual. Los profesionales que prestan este servicio pueden acompañar y supervisar actividades como aseo, preparación de alimentos o desplazamientos dentro del hogar, fomentando la autonomía y seguridad del dependiente.
Teleasistencia
La teleasistencia es un servicio complementario que conecta a la persona dependiente con un centro de atención, permitiendo asistencia inmediata ante emergencias, caídas o situaciones de riesgo. Los dispositivos incluyen botones de alerta, sensores de caída y sistemas para recordar medicación o citas médicas. Este servicio es especialmente útil para quienes viven solos y puede combinarse con la ayuda a domicilio para reforzar la seguridad.
Centros de día y de noche
Los centros de día buscan mantener la autonomía del usuario, ofreciendo estimulación cognitiva, rehabilitación y actividades que promuevan la socialización. Además, son un apoyo fundamental para las familias y cuidadores. Los centros de noche proporcionan un entorno seguro durante la noche, con atención especializada para personas frágiles o con necesidad de supervisión continua. En ambos casos, un equipo multidisciplinar de profesionales garantiza la atención integral del usuario.
Atención residencial
Los centros residenciales ofrecen cuidados continuos e integrales, incluyendo alojamiento, alimentación, higiene, medicación, seguimiento médico, fisioterapia y terapia ocupacional. Además, se organizan actividades de ocio y programas de integración social para mantener la calidad de vida y fomentar la participación.
Prestaciones económicas asociadas al Grado 1 de dependencia
Cuando no es posible acceder a un servicio público o concertado, la Ley de Dependencia permite recibir prestaciones económicas. Para el Grado 1, las principales son:
- Prestación Económica Vinculada al Servicio (PEVS): cubre servicios de atención residencial, diurna o ayuda a domicilio. La cuantía mensual va de 313,50 € a 445,30 €.
- Prestación Económica por Cuidados en el Entorno Familiar (PECEF): remuneración para cuidadores familiares o no profesionales, con montos de 100 € a 180 € al mes.
- Prestación Económica de Asistencia Personal (PEAP): ayuda para contratar cuidadores que promuevan la autonomía del dependiente, con importes de 100 € a 313,50 € al mes.
Estas ayudas buscan garantizar la atención del dependiente y apoyar a las familias en la gestión de los cuidados, permitiendo combinar servicios y prestaciones según las necesidades y la normativa autonómica.

Cómo solicitar los servicios y prestaciones
Para acceder a las ayudas y servicios es necesario presentar la solicitud en los Servicios Sociales de tu Comunidad Autónoma, aportando documentación médica, pruebas de necesidad de ayudas técnicas y justificante económico. Posteriormente, un trabajador social realizará una entrevista domiciliaria, evaluando capacidades físicas, cognitivas y funcionales. Esta valoración permite asignar el grado de dependencia y elaborar el Plan Individual de Atención (PIA), que establece los servicios y prestaciones más adecuados para la persona.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa tener Grado 1 de dependencia?
Significa necesitar ayuda diaria o intermitente para actividades básicas, sin perder completamente la autonomía. Leer más aquí.
¿Qué servicios puedo recibir con Grado 1 de dependencia?
Ayuda a domicilio, teleasistencia, centros de día o de noche, y atención residencial según las necesidades. Leer más aquí.
¿Cuántas horas de ayuda a domicilio corresponden al Grado 1 de dependencia?
De 20 a 37 horas mensuales, ajustadas a las necesidades individuales. Leer más aquí.
Ahora ya sabes
Tener Grado 1 de dependencia significa necesitar asistencia diaria o intermitente, pero no implica perder totalmente la autonomía. Conocer los servicios y prestaciones disponibles permite planificar la atención, garantizar la seguridad y mantener la dignidad de la persona dependiente. La Ley de Dependencia ofrece recursos que ayudan a las familias a sobrellevar la carga del cuidado y a las personas dependientes a vivir de manera más autónoma y segura, promoviendo su bienestar y calidad de vida.


