En los últimos años, el acceso a la vivienda se ha convertido en un problema creciente, marcado por el aumento de los precios del alquiler, la escasez de oferta y las dificultades económicas de amplios sectores de la población. Esta situación ha generado una crisis habitacional que afecta especialmente a las personas con menores ingresos y en situación de vulnerabilidad, limitando su acceso a una vivienda digna.
En este contexto, los alquileres sociales surgen como una herramienta clave, orientada a garantizar el acceso a una vivienda a aquellas personas que no pueden acceder al mercado inmobiliario en condiciones normales. Este tipo de programas buscan ofrecer soluciones habitacionales asequibles y estables, especialmente dirigidas a personas sin hogar o en riesgo de exclusión social.

Sigue leyendo Ayuda-Social.es para conocer cuáles son los requisitos de un alquiler social y cómo se solicitan.
Qué son los alquileres accesibles
Los alquileres accesibles forman parte de las políticas públicas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda a precios inferiores a los del mercado. En este marco, el Plan de Vivienda en Alquiler Asequible (PVAA) articula diversas iniciativas impulsadas por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), junto con entidades como la Sareb y el Fondo Social de Viviendas (FSV).
En este contexto, el alquiler social constituye una de las principales herramientas para garantizar una solución habitacional a personas en situación de vulnerabilidad económica. Su objetivo es ofrecer viviendas a precios reducidos a quienes no pueden acceder al mercado tradicional.
Una de las iniciativas más relevantes es el Fondo Social de Viviendas, promovido por el Gobierno de España, que reúne un conjunto de inmuebles propiedad de bancos y entidades de crédito. Entre las entidades participantes se encuentran grandes bancos como Banco Santander, BBVA, CaixaBank o Banco Sabadell, junto con otras entidades como Bankinter, Kutxabank, ING o Cajamar, entre otras. Estas viviendas se destinan al alquiler a precios asequibles, significativamente inferiores a los del mercado, y se gestionan en colaboración con las administraciones públicas para atender situaciones de vulnerabilidad.

Qué es el Fondo Social de Viviendas
El Fondo Social de Viviendas (FSV) es una iniciativa del Gobierno de España recogida en el Convenio del Fondo Social de Viviendas derivado del Real Decreto-ley 27/2012, de 15 de noviembre, de medidas urgentes para reforzar la protección a los deudores hipotecarios.
Las personas desalojadas que afronten dificultades económicas podrán solicitar algunos de los alquileres sociales ante las entidades bancarias que forman parte del convenio firmado con el Gobierno español.
El monto a pagar por el alquiler de las viviendas parte de este programa oscila entre los 150 y los 400 euros mensuales, siempre con un límite máximo del 30% de los ingresos netos totales de la unidad familiar.
Actualmente, el FVS gestiona unas 9.866 viviendas sociales.

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Requisitos para acceder a un alquiler social del FSV en 2026
Para acceder a un alquiler social la persona debe haber perdido su residencia habitual a partir del 31 de diciembre de 2007 a favor de alguna de las entidades de crédito firmantes del Convenio por alguna de las siguientes causas:
- Desalojo consecuencia de una demanda de ejecución, por impago de un préstamo hipotecario o, conforme a lo dispuesto en la cláusula segunda, de un préstamo no hipotecario.
- Procedimiento de ejecución hipotecaria que hubiese culminado con la adjudicación de la vivienda, pero que no haya dado lugar al desalojo efectivo de la misma.
- Dación en pago de un préstamo hipotecario.
Al momento de presentar la solicitud, el interesado debe encontrarse en alguna de las siguientes circunstancias:
- Que el conjunto de los ingresos del solicitante y, en su caso, de los miembros de su unidad familiar no supere el límite de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) anual de 14 pagas. En 2024, el IPREM anual de 14 pagas es de 8.400 euros.
- Que ni el solicitante ni, en su caso, ninguno de los miembros de su unidad familiar disponga de vivienda en propiedad o de un derecho de usufructo sobre una vivienda.

Qué se entiende por especial vulnerabilidad
La especial vulnerabilidad será efectiva si se da alguna de las siguientes situaciones:
- Unidades familiares:
- Con hijos menores de edad.
- Monoparentales con dos o más hijos a cargo.
- En la que alguno de sus miembros tenga declarada discapacidad superior al 33%, situación de dependencia o enfermedad que le incapacite de forma permanente para realizar una actividad laboral.
- En la que el deudor hipotecario que haya perdido su vivienda se encuentre en situación de desempleo y haya agotado las prestaciones por desempleo.
- Con la que convivan, en la misma vivienda, una o más personas que estén unidas con el titular de la hipoteca cuyo impago produjo la pérdida de la vivienda o su cónyuge por vínculo de parentesco hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad, y en la cual alguno de sus miembros se encuentre en situación personal de discapacidad, dependencia o enfermedad grave que le incapacite de forma temporal o permanente para realizar una actividad laboral.
- En la que exista alguna víctima de violencia de género.
- Personas:
- En situación de dependencia o con discapacidad para las que la vivienda supone un activo indispensable para el mantenimiento de su inclusión social y autonomía.
- Mayores de sesenta años.
- En situación de prejubilación o jubilación que mediante aval hayan asumido las deudas de sus hijos o nietos.
- Otras personas o unidades familiares con circunstancias de vulnerabilidad social distintas de las anteriores que sean detectadas por parte de las entidades de crédito, los servicios sociales municipales o las organizaciones no gubernamentales.
Cómo y dónde solicitar un alquiler social del FSV
Los alquileres sociales se solicitan en el sitio web del Fondo Social de Viviendas. En este sitio web, los solicitantes pueden consultar todos los alquileres disponibles y seleccionar el que más se ajuste a sus necesidades.
Además de a particulares, este proceso está abierto, previa identificación, a entidades sociales u organismos públicos que colaboren en la gestión y tramitación de estos alquileres.
En función de la entidad propietaria de la vivienda, el usuario podrá completar el proceso en ese mismo sitio web. De lo contrario, será redirigido al del banco o caja propietarios de la casa solicitada.

Cómo se jerarquizan las solicitudes
Serán priorizadas las solicitudes de las personas que enfrenten un situación de especial vulnerabilidad. Por ejemplo, se tendrá en cuenta el número de miembros de la unidad familiar y si en el grupo familiar hay personas discapacitadas o dependientes, entre otros factores.
Causas por las que te pueden echar de un alquiler social
Aunque el alquiler social está diseñado para proteger a personas en situación de vulnerabilidad, su mantenimiento no es indefinido ni automático. Existen determinadas circunstancias en las que se puede perder el derecho a la vivienda, de acuerdo con la normativa general de arrendamientos y las condiciones específicas de estos programas.
1. Incumplimiento del contrato (principal causa)
Como en cualquier alquiler regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), el propietario puede recuperar la vivienda si el inquilino incumple sus obligaciones, especialmente en casos de impago del alquiler o de otros gastos pactados.
2. Pérdida de la situación de vulnerabilidad
El alquiler social está condicionado a cumplir ciertos requisitos (ingresos, situación familiar, etc.). Si el beneficiario mejora significativamente su situación económica o deja de cumplir estos criterios, puede perder el acceso a la vivienda.
3. Finalización del contrato
Las viviendas del Fondo Social de Viviendas suelen tener contratos temporales (por ejemplo, de dos años), prorrogables solo si se siguen cumpliendo las condiciones exigidas.
4. Uso indebido de la vivienda
El uso inadecuado del inmueble (subarriendo, daños, actividades ilegales, etc.) también puede ser motivo de resolución del contrato, como ocurre en el régimen general de alquiler.
Alquiler social a través de Cáritas
Además de los programas impulsados por las administraciones públicas y entidades financieras, existen organizaciones sociales que también facilitan el acceso a la vivienda a personas en situación de vulnerabilidad. Entre ellas destaca Cáritas, que desarrolla distintos programas de acompañamiento y acceso a vivienda.
En el caso de Cáritas, no siempre se trata de un sistema de alquiler social tradicional como el del Fondo Social de Viviendas, sino de proyectos que combinan alojamiento temporal, mediación con propietarios y apoyo económico para el pago del alquiler.
A través de estos programas, la organización busca ofrecer soluciones habitacionales adaptadas a cada situación, especialmente para personas en riesgo de exclusión social, familias con bajos ingresos o personas sin hogar. Además, el acceso suele estar vinculado a procesos de intervención social, en los que se evalúa cada caso de forma individual.
Para acceder a este tipo de ayudas, generalmente es necesario acudir a una oficina local de Cáritas, donde se estudia la situación personal y se orienta sobre las posibles soluciones disponibles.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se paga en los alquileres accesibles?
¿Quiénes pueden solicitar los alquileres accesibles?
Para acceder a un alquiler social la persona debe haber perdido su residencia habitual a partir del 31 de diciembre de 2007 a favor de alguna de las entidades de crédito firmantes del Convenio y tener escasos recursos económicos.
¿Cómo solicitar un piso de alquiler social?
Los alquileres sociales se solicitan en el sitio web del Fondo Social de Viviendas.
¿Te pueden echar de un alquiler social?
Sí, es posible perder el acceso a un alquiler social. Entre las principales causas se encuentran el impago de la renta, el incumplimiento de las condiciones del contrato, la mejora significativa de la situación económica del beneficiario o el uso inadecuado de la vivienda.
Ahora ya sabes
En un contexto de creciente dificultad para acceder a la vivienda, el Fondo Social de Viviendas se consolida como una herramienta clave para garantizar el acceso a un alquiler asequible a los colectivos más vulnerables. A través de este programa, y siempre que se cumplan los requisitos establecidos, es posible acceder a viviendas con rentas significativamente inferiores a las del mercado, generalmente entre 150 y 400 euros mensuales, contribuyendo así a reducir la exclusión residencial y a promover una mayor estabilidad habitacional.


